Importancia de conocer el pasado (caso cebolla)



Hemos comentado en varias ocaciones la célebre frase atribuida a Napoleon Bonaparte: "Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla". 

En esta ocasión lo aplicamos a algo mas cotidiano inspirado en una historias verídicas.


En clases salió a flote un artículo escrito por José Alvarado Altavia sobre una epidemia surgida cerca de los años 20's donde en Estados Unidos murieron centenares de familias a raíz de la influencia. Para sorpresa de uno de los médicos, una familia había puesto cebollas crudas en todas las habitaciones de la casa salvando así sus vidas.


Suena muy extraordinario, pero es solo que la cebolla posee una propiedad bactericida la cual absorbe las bacterias de su entorno. Son un gran imán de bacterias, especialmente las cebollas crudas.


¿Cuántos de nosotros cortamos una cebolla, utilizamos una porción y el resto lo guardamos en un cajón de la nevera por días?  Seguro cada uno de nosotros.

Sin embargo, no significa que los excedentes debamos tirarlos a la basura. 

He aquí unos consejos de como guardar las cebollas cortadas sin que represente un riesgo para tu salud:

1. Uno nunca debe conservar una porción de cebolla partida a menos que se guarde en una bolsa zip-lock y se conserve en el refrigerador.
De hecho, ya se contaminó al partirse o rebanarse y se debe tener mucho cuidado con esos hotdogs que se compran en los juegos de futbol o de beisbol que llevan cebolla cruda.
2. Si uno cocina la cebolla sobrante durante mucho tiempo probablemente eliminará los efectos nocivos. Pero si se usan sobrantes de cebolla rebanada y se usan en un sandwich posiblemente esté uno arriesgándose a tener problemas.
3. Mantener las cebollas crudas almacenadas en un lugar seco, fresco y oscuro.
4. Almacenar las cebollas y las papas alejadas.

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