El fantasma de la inutilidad es un argumento utilizado por Sennet para explicar como en las sociedades de las habilidades los temores a estar de más o quedarse atrás se relacionan con el talento de cada persona, una persona que no tenga “habilidades”, “virtudes” o “talentos” diferentes a los demás, deja de ser especial, deja de ser útil en la sociedad. Tres son las fuerzas que a juicio de Sennet conforman este temor: La globalización de la fuerza del trabajo, las tecnologías y la edad o el envejecimiento. Es posible que alguna de estas fuerzas no afecten a nuestra situación particular, pero juntas explican mucho de lo que directa o indirectamente tememos. Con relación a la globalización de la fuerza del trabajo se refiere a que la economía global busca salarios bajos y personas altamente calificadas y preparadas para trabajar, la competencia se vuelve primordial entre los empleados por el miedo a quedarse detrás de sus contrincantes y dejar de ser útiles; con relación a la tecnología se refiere a que muchas cosas que antes hacían personas ahora lo hacen maquinas esto además de quitarle el empleo a muchas personas, los hace sentir inútiles e innecesarios en la sociedad; y con relación a la edad o el envejecimiento se refiere a que muchas veces niegan los empleos porque consideran que después de una cierta edad eres deficiente, la mayoría de las empresas piden como requisito una edad mediana, esto hace sentir a las personas mayores innecesarias. Lo peor del fantasma de la inutilidad es que un talento, se convierta en el criterio con el que nos medimos social y personalmente.
Comentarios
Publicar un comentario